Casi un año después de que Las 1001 Noches de Mir fuera sólo un pequeño proyecto y un montón de ilusiones, la web se abre al público.
Un viaje de mil millas comienza con un pequeño paso. Lao Tze, padre del Taoísmo.
Así es, lo que hace unos cuantos meses parecía imposible hoy empieza a tomar forma. Han sido muchas horas de trabajo robadas a la familia, a los amigos y al sueño, sobre todo al sueño, mucho sueño. Llegaron días en los que el proyecto tuvo que quedar aparcado porque parecía que era una lucha contra los elementos. Pero aquí estoy hoy, escribiendo mi primera entrada, estrenando mi blog. Feliz.
Las 1001 Noches de Mir lleva ya unos años rondando por mi cabeza, luchando por salir y tomando forma poco a poco, hasta convertirse en el personaje que quería que fuera: esa chica que disfruta de cada instante que la vida le brinda. Mir es guapa, es lista, es libre… y lo disfruta.
Las historias de los personajes se entrelazan a lo largo de la trama, algunas veces son relaciones basadas en convencionalismos o en inseguridades y, otras, en puro sexo. Pero Mir se resiste a los convencionalismos y no deja entrar en su mundo nada que no le provoque una sonrisa y le haga sentirse viva.
Con Martín descubre la estabilidad que nunca antes había tenido, el sexo en el que ella es la diosa adorada por su generoso amante. Pero será con Bit cuando Mir deje libre su verdadero “yo”, cuando experimente el sexo por puro placer, llevándola a vivir situaciones que nunca antes había imaginado.
La Primera Parte acaba de ver la luz, espero que te guste leerla tanto como a mi me ha gustado escribirla.
– Mir ❤