Sus lenguas se buscaron…

Martín dio unos pasos dentro de la casa para evitar miradas indiscretas y la apoyó con fuerza contra la pared, donde sus lenguas se buscaron ya sin disimular las ganas que ambos habían acumulado.

Martín dio unos pasos dentro de la casa para evitar miradas indiscretas y la apoyó con fuerza contra la pared, donde sus lenguas se buscaron ya sin disimular las ganas que ambos habían acumulado.

Cuando lo tuvo dentro por completo y notó el pubis de Martín golpeando sobre su vulva, los movimientos se aceleraron, al tiempo que su excitación.

Todo estaba preparado para volver a tenerle dentro, algo que empezaba a necesitar de manera inminente.

Martín le cogió el pelo y lo recogió con su mano en una cola para poder ver cómo su erección entraba y salía de la boca de Mir.