Martín dio unos pasos dentro de la casa para evitar miradas indiscretas y la apoyó con fuerza contra la pared, donde sus lenguas se buscaron ya sin disimular las ganas que ambos habían acumulado.
Mir no deja escapar la esencia de cada instante que la vida le brinda. Es guapa, es lista, es libre… y lo piensa disfrutar.
Las historias de los personajes se entrelazan a lo largo de la trama, algunas veces son relaciones basadas en convencionalismos o en inseguridades y, otras, en puro sexo. Pero Mir se resiste a los convencionalismos y no deja entrar en su mundo nada que no le provoque una sonrisa y la haga sentirse viva.
Con Martín descubre la estabilidad que nunca antes había tenido, el sexo en el que ella es la diosa adorada por su generoso amante. Pero será con Bit cuando Mir deje libre su verdadero “yo”, cuando experimente el sexo por puro placer, llevándola a vivir situaciones que nunca antes había imaginado.













